Seis años sin Labordeta

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Seis años ya, que nos dejó José Antonio Labordeta.
Yo no entiendo de ideologías, entiendo de personas, y José Antonio lo era. Profesor, político, cantautor, escritor, poeta y narrador, cronista del acontecer diario, actor y realizador de televisión y pese a todo, lo que mas impresionaba de él, era su persona. Conocí a Labordeta en los años 70 en el colegio de su familia. Venía de Teruel donde fue profesor de ilustres personajes y de ovejas descarriadas, poeta lleno de lírica y de provocación, cantautor aragonés de remolque agrícola y voluntad de cambio y sobretodo persona, auténtica, noble y sincera. Aquellas primeras clases de historia en las que nos mostraban un Aragón distinto y comprometido a través de una sensibilidad desconocida hasta ese momento para todos nosotros.. Para aquellos chavales que esperábamos sus clases con ilusión, José Antonio fue el caldo de cultivo de aquel sentimiento aragonesista de izquierdas de los primeros años setenta. Sus canciones se convirtieron en un grito de afirmación con la libertad. Sus primeros libros y poemas – cantar y callar – una joya; la revista Andalan como primer soporte intelectual para muchos de nosotros y aquella experiencia inolvidable recorriendo España con una mochila al hombro. Comprometido, cercano, humano, viajero, sencillo, solidario, distraído, indisciplinado, defensor de las causas perdidas, socarrón y cascarrabias.
Os dejo mi recuerdo a un hombre sencillo que creía en los demás, que creía en las personas, que creía en la amistad, en el amor, en la familia, en la utopía y quiso cantar a la libertad hasta que se apago su voz y la energía de su inmensa humanidad, para siempre.
Descansa en paz, José Antonio.
elVete.

imageConcierto de Año nuevo.
Como todos los años, la alegría del primer día del año no me la pone el alcohol, sino las aproximadamente dos horas y medida sintiendo y escuchando por la 1 de TVE el Concierto de Año Nuevo de la mano del maestro Mariss Jansons al frente de la Filarmónica de Viena. El tradicional concierto de Año Nuevo, que en 2016 celebra su 75 aniversario, incluye principalmente en su programa música de la familia Strauss: Johann Strauss (padre) y sus hijos Josef, Eduard y Johann, a los que se suman Robert Stolz, Michael Ziehy, Emile Waldteufel y Josef Helmesberg (padre), y participa el Coro de los Niños Cantores de Viena que interpretarán dos piezas: ‘Alegría del Cantor’ y ‘Viaje de Vacaciones’ de Johann y Josef Strauss, respectivamente.
Inenarrable. No tengo palabras, es el triunfo de la perdurabilidad del arte basado en todo lo bueno que el ser humano puede llegar a poseer, un derroche de armonía y de placer que eleva mis niveles hormonales hasta límites insospechados, como ya prácticamente ninguna mujer llega a conseguir.
elVete

El silencio del bueno de don Mariano

“Me gustas cuando callas porque estás como ausente y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.”
Seguro que Neruda no escribió estos versos pensando en don Mariano. Pero la poesía, como la política, tiende a ser volátil y maleable cual foramen anal. Por eso el atril vacío del presidente esta noche, en el debate a cuatro se quedará en tres. Una ausencia inexplicable. “Lo que no se ve no existe”. Menos en el caso de don Mariano, cuya ausencia se guardará celosamente en el atril vacío que, pese a su condición inane, le hará salir más airoso que cuando se ve obligado a abrir la boca. Al menos no nos veremos castigados con las peroratas a las que nos tiene acostumbrado. Que el presidente de la nación (que se presenta a la reelección), nos deleite con diatribas deportivas en una emisora de radio nacional, o le conceda una entrevista en TVE a un personaje, de dudosa credibilidad democrática, y no dé la cara con el resto de candidatos, sería un comportamiento censurable en cualquier país de nuestro entorno. Pero en España uno puede ganar las elecciones escondiéndose como los avestruces. Y lo triste es que, el silencio de don Mariano, no impedirá que vuelva a ser presidente. ¡Olé, olé y olé! ¡Como amo esta tierra!
Ya perdonaréis el calentón, amigos, pero estoy en una edad arduo complicada, y ya se sabe… “los abuelos chocheamos”
Saludos, elVete